Fragmentos al poeta desconocido

1

él preguntaba a la gente

por la aritmética

de su pesar

y ofrecía agua clara

en el temblor de sus manos

 

la noche peinaba sus pies

para guiar otros pies

mezclaba dos lenguas

una era su oración

la otra su música

 

el humo de su cigarro

era un emplasto

para mi herida de metro

de velocidad y eclipse

 

él era equilibrista

en el umbral malva

de cada tarde

entre la plaza Alex

y los confines de Prenzlauer Berg

colocaba sus plantas saladas

sobre la estela fina

que ondeaba en lo alto

 

allí mi equilibrio abrió los brazos

a su falla interior

beso en la grieta

libre ritmo rojo

una quemadura

en la mejilla del cielo

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2

contigo

río oscuro

lleno de ramas,

me detengo en los canales

a ver las luces que están

en otra parte

contigo

que acercas a mí

el rumor de los juncos

su cantar entre dientes

miro con rencor las estaciones

 

en el trampolín cuento los errores

en los saltos de los niños

mido mi equilibrio en la neblina

paladeo lengua extraña

exploro los decibeles de mi voz

vienes

como si yo tuviera algún poder

y hago

como si fuera cierto

sacudo la arena de tu sien

y ya no queda

ni un solo planeta

3

un poema para un conejo de orejas largas

conoce el papel washi de oídas

lo acaricia en el ocaso

cuando le parece ver las contorsiones

de la fibra de morera

o un brillante pelaje en la maleza

un poema para un conejo de orejas largas

sueña con la aviación o los hipódromos

nunca al mismo tiempo,

las alturas o lo terráqueo

siempre esa vocal ondulante

ojerosa omnisciente

eliges o terminas suculento

patas de la suerte

o arriba o abajo

a veces conejo de tinta en pleno brinco

suspendido en la línea roja del horizonte

a veces poema de largas ojeras

en caza de raíces con sus ávidas uñas

merodea los frutos de la tierra

un poema conejo en la boca

de una señorita

y esos mensajes de madrugada

¡ahhh, el correo contemporáneo!

las orejitas necesitan reposo

agua tibia y días de sol

pero es inevitable a todas horas

llegan los tréboles arial 12

y un tic tac tic tac tic tac

de la hora del té

al intacto reverso de las orejas