Poeta in-spider: sobre Cenicienta de Späti y Agua de mono eau de toilette Spree de Elsye Suquilanda

Elsye Suquilanda ha creado un fascinante lenguaje híbrido situado en la intersección de la performance, la poesía y el activismo por el bienestar de los animales. Su dicción comprende una arriesgada sonoridad que oscila entre la ternura, el desenfado, lo lúdico y el multilingüismo.  En ambos libros Cenicienta de Späti (2015) y Agua de mono eau de toilette Spree (2016), se problematiza una noción de identidad antropocéntrica y se diseña un sujeto poético que redescubre sus lazos con el mundo animal, y se apoya en esta estirpe para redefinir su experiencia en Berlín, capital Alemana. La polémica sobre la identidad se convoca a través de la creación de personajes diversos que explotan la versatilidad del habla y la imaginación espacial.

ceni

No sorprende, por eso, que en Cenicienta de Späti [Tienda más cercana de su barrio] (2015) se realice una apropiación de uno de los personajes emblemáticos del folclore europeo y se elabore un foco de enunciación poético en Berlín que habla desde los márgenes. En la versión musical techno-noise producida por Suquilanda y Jarno Eerola se añade la palabra “transición” al título y ello indica la práctica de refundiciones que la poeta incorpora a su arte como elemento formal. Berlín debe transfigurarse e ingresar en una historia que obedezca a un tipo específico de experiencia. Cenicienta de späti pierde su zapato en este Berlín de cristal y con ello se indica que la pérdida es un hecho cotidiano en este espacio:

y el niño jamás recogió

la bolita de cristal

que su papá le regaló

alguna navidad

está en el keller de los olvidos

y es así como Berlí bolita

de cristal nació.

La condición de  Berlín como un regalo de Navidad le otorga una dimensión de souvenir que se anula para resignificarse, pues la imagen estática y turística encerrada en una bolita de cristal se olvida, para preservar la pura fragilidad que la ciudad pasa a significar. No son los grandes monumentos históricos como el Muro, por ejemplo, los que la poeta nombra como emblemas de la capital alemana, sino un modesto “Späti”, donde almas nocturnas pueden comprar comestibles, bebidas, tabaco, etc. hasta altas horas de la noche. Con ello se enfatiza un imaginario de la cotidianidad y se modela una poética que abraza la ciudad desde su periferia. Este lugar de enunciación se acompaña de un lenguaje programáticamente familiar: “Mi poesía es simple// yo diría más bien clara,/ sin albaricoques, ni cocos chaneles,/ sin Beethovens, ni Baudelaires/ sin jilgueros,/ tiene calzones potentes” (12). Asimismo, el personaje de la Cenicienta en el relato popular se asocia con la precariedad de los lazos familiares y con un cambio de fortuna por una intervención sobrenatural. Ambos aspectos son retomados por Suquilanda en la elaboración de una poética que redefine los  parentescos del yo con todas las criaturas que lo rodean. Por otro lado, el suceso extraordinario corresponde  a la iluminación que recibe de Chicho Agustín, un perro andaluz que acompaña a la autora desde hace ya muchos años y al cual se evoca en el libro. Cabe añadir que Chicho ha inspirado el trabajo ininterrumpido de la poeta por la defensa de los derechos de los animales a través de su arte, al cual ha denominate Chichoismo.

Además, la marginalidad del yo anunciada en Cenicienta de späti indica la desnudez del poeta en la urbe. Esta es una condición elegida, que el yo comprende como su identidad auténtica:

Descubrí que:

llevaba cada día, un arnés

un arnés de policía

de policía?

No me gustaba esa extraña

sensación de sentirme policía

Me escapé, recientemente, de ese

arnés, de policía,

y fui feliz, como mariposa en la

nariz de Kinsky

como mariposa en la nariz de

Kinsky

Kinsky

En términos metafóricos el arnés de policía puede asociarse con una forma coercitiva y asfixiante de instalarse en la ciudad. No se trata sólo de un aditamento, sino de un ente ajeno incorporado al cuerpo que hace que el yo se sienta policía; es decir, adquiera una identidad asociada con el orden de la ciudad. Entonces, el arnés opera como el lenguaje a través del cual se habita el mundo. Es inevitable pensar en la octava elegía de Rainer Maria Rilke, en la cual el poeta señala que “el animal está en el mundo; nosotros estamos ante el mundo”. Según Rilke, el animal existe libremente en una apertura, mientras que el ser humano enjuicia a los seres de la naturaleza, los objetiviza y, por ello, estos permanecen cerrados para él. En el poema, la imagen de la mariposa indica el reconocimiento del yo en un ethos animal y la plenitud indica la desnudez de estar en lo abierto.

sentí, que jamás fui policía

sentí, absoluta libertad

alivio, absoluto

sentí, que siempre fui y jamás

dejé de ser un POETA DESNUDO

de ser un POETA DESNUDO

de ser un POETA DESNUDO

Así, el yo habita la urbe en función de su desnudez animal que aparece también en Agua de mono eau de toilette Spree, en el que el sujeto anuncia: “Yo no quiero ser humano/ yo quiero ser canino!// yo quiero ser como Chicho”(37). Es más, dice que “todos llevamos un Chicho dentro”: “Chichotálica”, “Chicho purple”,  “Lady Chicho”, “Chicholina Mosh”, “Chichotov”, “Chicho Roses” (59). En este libro la poeta se declara un mono-can y desde esa perspectiva habita Berlín en sus propios términos: “vivo en el planeta 030 Berlín// eau de toilette Spree/ eau de tiolette Spree”// agua de mono/ agua de mono” (8). El yo interviene en la ciudad a través de un imaginario que se apropia de la geografía transmutándola al mismo tiempo que transforma su identidad. La poesía desfigura los espacios para transformarlos en un mapa de afectos. El yo poético trae historias de carencia, pero asume la poesía como propiedad inalienable: “Bienvenidos a mi río de poesía,/ tú eres mi medicina ahora” (8).

mono

La cura del Spree que imagina Suquilanda nos recuerda la afinidad entre poesía y sanación que la imagen de Apolo encarnaba para los griegos. Sin embargo, en la escritura de la autora ecuatoriana no se construye el punto de vista  de una poeta-médico, sino de quien padece la enfermedad, tal como podemos observar en el poema “Estadía de verano en hospitales berlinos”. De esa experiencia surge un lenguaje curativo que se piensa en función de la solidaridad vegana respecto a la protección animal, como aparece en los poemas de receta medicinal al final del poemario: “Receta Chichoista para la alimentación y dejar de andar pensando en pendejadas”, y “Nativo Chichuscus y un Long diente de Boo Island”.

Además, la asociación de la cura con una fragancia de tocador y el río berlinés nos remite a su carácter volátil, así como a la naturaleza cambiante que simboliza. Por  un lado, la volatilidad reitera la fragilidad animal con la que el yo se identifica; mientras que el carácter cambiante nos remite al trabajo con la materialidad del lenguaje en los poemas. De este modo, se lee:

mi kotti

con su catwalk

miro al piso

sigo en mi tierra

You want the whole piece, or just Schlesisches Tor?

-I will take the howling thing please

Me gustaría tomar un “sex on the spree”

-quiere decir: “un sex on the beach”? (“Patas a orillas de mi eau de Toilette Spree” 23)

El río de poesía lleva en su cauce una exploración de los entrecruzamientos lingüísticos construidos sobre la familiaridad entre lenguas. No sorprende, entonces, que Suquilanda advierta audazmente puntos de articulación entre la cultura finesa y el quechua. Tal como se puede ver en el poema “Criaturas de Kaurismäki”, en el que se reflexiona desde “los Andes de Prenzlauer Berg”:

ayayai       ayayai     = dolor

Otavalo    Ota valo  = luz del día

guagua     guagua    = niño (a)

yucschi     suksi        =  fuera de aquí (54)

La determinación de construir un lenguaje híbrido se metaforiza en la imagen de cyberpoet;  donde la virtualidad de la identidad sugiere una apertura y versatilidad del yo correspondiente a una posición intercultural: “Soy un ensamble/ con motor alemán y carrocería andina/ Llevo dos titanios de 14×15 en la yugular” (46). Suquilanda superpone geografías, habla desde más de un lugar al mismo tiempo y reconoce en el ruido una posibilidad para la música. De ahí que el acompañamiento techno-noise no sea ajena a una poética integral, que ve más allá de las fronteras espaciales y de género, pues incorpora diestramente la performance, el cine, el canto y el baile. Se trata de un quehacer artístico potente que se apoya en el borrado de los límites, y que tiene su piedra angular en la eliminación de las divisiones entre ser humano, animal y palabra: “I am a spider/ You in-spider-me/ They in-spider –me/ Words are spiders like me”.

 

 

***elsyegoci

Elsye Suquilanda (1979 Quito – Ecuador) creadora, poeta, artista del performance y cineasta. Pertenece al Kollektiv Dunckerstrasse (Berlin, Finlandia, Quito). Escribe poesía, cuento, canciones desde temprana edad, luego serían guiones cinematográficos, obras de teatro. Formó parte de la banda de punk minimalista acústica “ Mi papá es comunista”. Durante su carrera artística ha sido invitada a varios festivales de literatura, cinematográficos y arte con sus creaciones, en el año 2012 es invitada a la Feria del libro de la Habana Cuba con su cuento “Julieta la perrita que se cree humana” (castellano/alemán). Crea la corriente perrosófica el “Chichoismo” (amor y respeto a todas las criaturas vivientes, y mi maestro es un perro Andalúz llamado Chicho) por medio del arte enseñar a la gente el respeto a los animales. Ha publicado libros de poesía como: Nalgas, Cortina de circo popular, Te envío mis amígdalas en una paloma mesajera, Compatriota rescatada en Berlín por el Chichoismo, Cenicienta de Späti (2015) (en estos dos últimos trabajos incluye música techno-noise, ambiental) proponiendo así un cd-poemario. Su última entrega es Agua de mono eau de toilette Spree (2016). Varios poemarios han sido traducidos al alemán, finés, inglés y portugués. Su obra es una puesta en escena que va desde la poesía teatral, con música, vídeo, vestuario, participación del público.

 

Advertisements

3 comments

    1. Muchas gracias querido Fernando Torres; es un gusto inmenso el encontrarse con este mensaje. Gracias a la maravillosa Ethel Barja, quien me ha dado este precioso y valioso espacio en su blog; quien se toma su tiempo para estudiar a cada autor y hacer de sus escritos bellísimas obras de arte.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s