¨Gravitaciones¨ de Ethel Barja (Paracaídas editores, 2013)

Gravitaciones 27

Este libro circunda la pregunta por la masa, por su peso y por lo que de ella se ausenta. No solo es la masa inerte que se activa ante la reacción de una fuerza externa que llega a ella, como en la mecánica, sino más bien es masa orgánica, siempre en movimiento. La gravedad asume en el poemario esta naturaleza de flujo y encarna en Gea, energía que penetra todos los espacios y que en sus estallidos crea y destruye. La reconstrucción de los escombros seguirán la pista de los que identifiquen el ser proteico de aquella presencia.

vértigo

paso en falso

se ausculta el desnivel

torcemos la lana

la soga es firme

desde la grieta

su respiración nos aturde

primer salto

caes en la línea cortada

el hielo bordea tus labios

inicia cuando el cordel esté suspendido

peligro de cuellos atrapados

 

(esta palma entraña el puño cerrado

donde la piedra se hace polvo

donde desaparecen uno a uno los mojones)

 

sus manos son a nuestro cabello

lo que las nuestras a su lana

(analogía sospechosa

allá uno a uno cae el pelo

aquí una a una las hebras se trenzan)

 

crece el temor al filo de cada giro

impúlsate más alto

a cuatro pies contra el abismo

 

 

pasaje

la trayectoria de esa flecha

prolongación de mis brazos

ha cercado la lumbre

donde recojo mis huesos

prendas perdidas en otro cuerpo

 

la sombra insepulta me guarece

su pulso aguijonea mis sentidos

con ella crezco en esta cuchara

me hago alimento del alba

perpendicular desciendo hacia el estómago

hacia mi techo natural

simulación de ausencia

el tránsito es un misterio nutritivo y rojo

a él me aferro como al primer bocado

y salgo a la calle con la piel roída

con olor a duelo cubierta de ceniza

para atravesar el centro de tu pecho

para hacerlo madurar

hacerlo arco

 

 

s/cegar

alumbramos el filo un día de niebla

la espiga contra la frente

el corte fino es un ave

que sueña con la fibra escindida

y observa con sorpresa

gramo a gramo cargarse sus alas

derribará el trigo con velocidad y firmeza

mientras dormimos a cielo abierto

o atizamos las fogatas a pleno día

mientras crece el deseo del vuelo invertido

y la pluma pesada nace en la vértebra

 

 

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s